Al suroeste de la iglesia de Santiago Apóstol, de camino al cementerio de Kovačica, una alta figura de Cristo en bronce se eleva del suelo con los brazos abiertos de par en par. Es obra del escultor esloveno Andrej Ajdič y se colocó aquí para la Pascua de 1998.
La estatua muestra en una sola figura al Señor crucificado y resucitado: los brazos siguen abiertos como en la cruz, pero el cuerpo ya se eleva. Los peregrinos hacen fila para tocarla y rezar, a cualquier hora del día.
La estatua se instaló para la Pascua de 1998. Para la Pascua de 2002 se acondicionó el espacio que la rodea con las estaciones del Vía Crucis, para que quienes no pueden subir al Monte de la Cruz puedan rezarlo aquí, solos o en grupo.
Los peregrinos observan desde hace tiempo gotas de líquido que se forman en la rodilla derecha de la estatua. Muchos las recogen con un pañuelo y lo llevan a casa para algún enfermo. La Iglesia no se ha pronunciado sobre el fenómeno; para los peregrinos es sencillamente una invitación a la oración y a la confianza.
Tómate tiempo para rodear la estatua y contemplarla desde todos los lados antes de rezar.
Un círculo de estaciones alrededor de la estatua ofrece un Vía Crucis llano y accesible.
El camino desde la iglesia hacia la estatua está jalonado por los misterios luminosos del Rosario.
Muy cerca está el espacio de oración donde los peregrinos encienden velas por sus intenciones.
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Reza subiendo al Križevac, recorre el sendero de piedra de la Colina de las Apariciones y vive la oración diaria de la parroquia de Santiago Apóstol.